LAS VEGAS, Nevada .- Esta vez estoy convencido de que el jurado designado por la Comisión Atlética de Nevada emitió un veredicto desacertado, y el voto de dos de los tres jueces evitó que Juan Manuel Márquez lograra una clamorosa victoria sobre Manny Pacquiao, quien le impuso una dudosa y dolorosa derrota para arrancarle el campeonato mundial superpluma del CMB. Cotidianamente estamos en desacuerdo con el trabajo de los jueces, y otra vez hemos estado en desacuerdo con lo ocurrido la noche del sábado pasado en la arena del hotel Mandalay Bay, en donde un empate ya hubiera sido un premio para Pacquiao.
Es cierto que el filipino era el de la gran pegada, es cierto que en el tercer round tumbó a Márquez, y que hubo rounds en los que dominó al mexicano, pero en la mayoría de los asaltos lo que marcó la pauta fue el boxeo, la velocidad y la derecha de Juan Manuel, al que vimos ganar por un punto, pero ventaja al fin. Miller y Ford le dieron la pelea 114-113 y 115-112 al asiático, en tanto que Roth vio ganar a Juan Manuel por 115-112.
La pelea eso sí, resultó como se esperaba: salvaje, brutal, por las características de ambos contendientes. Cuando cayó Juan Manuel a la lona en la tercera vuelta, parecía ser el preludio del fin. Pero lejos de que al azteca le cayeran las siete plagas de Egipto, se negó a perder, y a base de boxeo, velocidad, condición física y un corazón del tamaño del mundo salió avante para enfilar a un final tremendamente difícil, cerrado, en que repetimos, no mereció la derrota.
Ya se habla de la tercera contienda entre ambos, en un duelo en el que el filipino cobraría 6 millones de dólares. Pacquiao pide que sea en peso ligero, en 135 libras, ya que en 130 tiene problemas de peso. Márquez aseveró que acepta este nuevo pleito en el peso que sea.
"Hoy le gané a Pacquiao, eso lo sabemos todos", dijo Juan Manuel, acompañado del ídolo del futbol Cuauhtémoc Blanco, "La Chiquita" González, Daniel Zaragoza y Marco Antonio Barrera. También asistió Érik "El Terrible" Morales.
DÍAZ, MARES…
David Díaz no expuso su corona mundial de peso ligero ante Ramón Montaño, al que batió por puntos; Ábner Mares se vio como un coloso al noquear en dos al filipino Diosdado Gabi, y Steven Luévano retuvo sin sombra de dudas el cetro mundial pluma de la OMB por puntos ante el pundonoroso tailandés Terdsak Jandaek.