
No obstante los llamados para que le dé el desquite a Juan Manuel Márquez de manera inmediata, el "Pacman" Pacquiao tiene otros planes.
"Este negocio se terminó", declaró Pacquiao al concluir su segunda contienda contra Márquez. Según Fightnews.com, su reaparición se dará muy probablemente el 29 de junio contra el mexicano-estadounidense David Díaz, por el cetro ligero del CMB que éste posee.
Mientras tanto, Filipinas festejó ayer el triunfo de Pacquiao.
Los filipinos siguieron las incidencias de la pelea en bares, en sus casas y en pantallas gigantes.
La presidenta de Filipinas, Gloria Macapagal Arroyo, llamó a Manny al concluir el combate, para felicitarlo. La mandataria expresó: "Manny Pacquiao ha vuelto a dar inmensa gloria a la bandera y al pueblo filipino con la victoria en el duro combate. Una vez más nos inspiró con su gran corazón de luchador, su determinación y su coraje. Es verdaderamente uno de nuestros héroes nacionales que puede unirnos incluso en tiempos de discordia".
Las agencias DPA y AFP reportan que los militares filipinos declararon un alto el fuego unilateral con los rebeldes comunistas a fin de que la tropa pudiera ver la pelea.
Los rebeldes separatistas del Frente Moro de Liberación Islámica, que se encuentran en negociaciones con el gobierno, también detuvieron sus acciones para poder seguir el encuentro.
"Este ha sido mi combate más difícil", dijo Pacquiao a la radio filipina DZBB. "Este combate no era por mí, era por el pueblo filipino", agregó.
Los trabajadores de la construcción del distrito financiero de Manila siguieron en torno a sus aparatos de radio la transmisión del combate, y estallaron en gritos de alegría cuando los jueces anunciaron que concedían la victoria al filipino.