
Ayer fue un día especial para Érik "El Terrible" Morales. El tres veces campeón mundial boxeó doce rounds con los sparrings, tuvo acción como si hubiera sido una pelea formal, y al terminar el trabajo evidenció que pasó la prueba sin grandes problemas.
Es un hecho que "El Terrible" se acerca a lograr una gran condición física para enfrentarse a Manny Pacquiao, el próximo 18 en el estadio Thomas and Mack Center de Las Vegas.
El entrenamiento de ayer de Érik ha sido el de máximo trabajo de toda la preparación, la prueba para constatar que está ya en gran forma.
Morales boxeó cuatro rounds con Betillo Gutiérrez III, cuatro más con el "Wary" Beltrán junior y terminó con cuatro más con un amateur sumamente veloz que lo movió a gran ritmo. Todo ello en el gimnasio del Centro Ceremonial Otomí.
Del gimnasio a su cabaña, Morales se traslada, tras el trabajo, muy arropado, ya que si dentro de la sala de prácticas hace bastante calor, a la intemperie la temperatura es gélida, inclemente.
El manejador José "Olivaritos" Morales se mostró sumamente satisfecho del trabajo que está desarrollando Érik, y subrayó que el tijuanense está reduciendo peso conforme a lo previsto, lo que indica que registrará el 18 de noviembre en Las Vegas el límite de las 130 libras.