
Juan Manuel Márquez realizó ayer un fuerte entrenamiento en el gimnasio de Ixtacalco con miras a su pleito contra el filipino Manny Pacquiao, el 15 de marzo en Las Vegas, donde el mexicano expondrá el cetro mundial superpluma del CMB.
Juan Manuel se ve cada vez mejor y no hay duda de que llegará a la gran cita con una condición física digna de un toro.
Márquez, a pregunta expresa, indicó que nunca le han interesado las apuestas de sus peleas. Esto porque para este pleito los apostadores oficiales de la ciudad del juego tienen arriba en los momios a Pacquiao, igual que cuando pelearon en 2004 y al final empataron.
"Las apuestas nunca me han preocupado. Eso no marca ninguna diferencia. Lo que vale es lo que hagamos arriba del ring. Eso tampoco influye en mi ánimo o en mi preparación", dijo el monarca de las 130 libras.
Juan Manuel prefirió cambiar de tema y elogió a los tres sparrings que lo están ayudando para este encuentro. Son sparrings de lujo.
Juan Manuel boxea todos los días con el japonés Norio Kimura, peleador que no es ningún improvisado, ya que actualmente es el monarca japonés de peso welter junior, y está clasificado como séptimo del mundo por el CMB. Kimura trabaja a fondo, ya que él se alista para realizar una defensa más de su corona en Japón. Ya lleva once defensas venturosas.
Otro sparring de calidad que tiene Márquez es el venezolano Rafael Hernández. Es un peleador de 24 años de edad, peso pluma de 1.86 mts. de estatura, mucha rapidez y marca profesional de 10-2. Nació el 13 de abril de 1983. Como amateur sostuvo un total de 186 peleas, de las que ganó 178. Hernández reside en Japón, al igual que su paisano Edwin Valero.
El tercer ayudante de Márquez es Eusebio Ocejo, un zurdo nicaragüense que ha movido bastante a Juan Manuel, quien anunció que el 7 de marzo cerrará su preparación fuerte y el 9 volará a Los Ángeles para seguir de ahí a Las Vegas.